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<title>SALUD Y NATURISMO VEGETARIANO: FILOSOF&#205;A</title>
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<description>Este blog es un &#243;rgano colaborador de la Sociedad Vegetariana Naturista de Val</description>
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<title>ZoomBlog</title>
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 <title>Autorrealizaci&#243;n y Perturbaciones Psicol&#243;gicas</title>
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 <![CDATA[
<wbr /><br />El desarrollo espiritual es un arduo y largo viaje, una aventura a trav&#233;s de territorios extra&#241;os llenos de sorpresas, alegr&#237;as y belleza, dificultades y tambi&#233;n peligros. Implica el despertar de potencialidades hasta entonces dormidas, la apertura de la consciencia a nuevos campos, una dr&#225;stica transformaci&#243;<wbr />n de los elementos "normales" de la personalidad, y un funcionamiento conforme a una nueva dimensi&#243;n.<br /><br />Utilizo el t&#233;rmino "espiritual" en su connotaci&#243;n m&#225;s amplia, y siempre referida a la experiencia humana emp&#237;ricamente observable. En este sentido, "espiritual" abarca no s&#243;lo las experiencias tradicionalmente consideradas como religiosas, sino tambi&#233;n todos los estados de consciencia, todas las funciones y actividades humanas que tienen como denominador com&#250;n el poseer valores superiores a la media: valores como los &#233;ticos, est&#233;ticos, heroicos, humanitarios y altruistas.<br /><br />En la Psicos&#237;ntesis, consideramos que dichas experiencias de valores superiores proceden de niveles supraconscientes del ser humano. El supraconsciente puede conceptualizarse como la contrapartida superior del inconsciente inferior, tan bien cartografiado por Freud y sus sucesores. Sirviendo de centro superior unificador del supraconsciente y del individuo como un todo se encuentra el Yo transpersonal o Yo Superior. As&#237; pues, las experiencias espirituales pueden limitarse al terreno del supraconsciente o incluir la toma de consciencia de este Yo, que gradualmente desemboca en la autorrealizaci&#243;<wbr />n: la identificaci&#243;<wbr />n del "yo" con el Yo transpersonal. <br /><br />No nos podemos sorprender de encontrarnos con que una transformaci&#243;<wbr />n tan esencial est&#233; marcada por varias fases cr&#237;ticas, que pueden ser acompa&#241;adas por diversas perturbaciones mentales, emocionales, e incluso f&#237;sicas. Para la observaci&#243;n objetiva y cl&#237;nica del terapeuta, &#233;stas pueden parecer de la misma naturaleza que las debidas a causas m&#225;s habituales. Pero de hecho tienen otra funci&#243;n y otro significado, y requieren ser tratadas de manera diferente.<br /><br />La incidencia de las perturbaciones de origen espiritual est&#225; creciendo r&#225;pidamente hoy d&#237;a, a medida que un creciente n&#250;mero de personas se empieza a encaminar, consciente o inconscientemente, hacia una vida m&#225;s plena. Por otra parte, el mayor desarrollo y complejidad de la personalidad del ser humano actual y su mente cada vez m&#225;s cr&#237;tica, han hecho que el desarrollo espiritual sea m&#225;s rico, m&#225;s gratificante, pero tambi&#233;n lo ha convertido en un proceso m&#225;s dif&#237;cil y complicado. En el pasado, bastaba frecuentemente con una conversi&#243;n moral, la devoci&#243;n de coraz&#243;n a un maestro o a un salvador, o la entrega a Dios, para abrir las puertas de acceso a niveles superiores de consciencia y a un sentimiento de unidad y de plenitud internas. Actualmente, sin embargo, se hallan implicados aspectos demasiado diversos y complejos de la personalidad del ser humano contempor&#225;neo, que requieren ser armonizados entre s&#237; y transmutados: sus acciones b&#225;sicas, sus emociones y sentimientos, su imaginaci&#243;n creativa, su mente curiosa, su voluntad en&#233;rgica, y tambi&#233;n sus relaciones interpersonales y sociales.<br /><br />Por estas razones es &#250;til tener una descripci&#243;n general de las perturbaciones que pueden surgir en fases diferentes del desarrollo espiritual, as&#237; como algunas indicaciones sobre la mejor manera de enfrentarse a ellas. En este proceso reconocemos cuatro etapas o fases cr&#237;ticas:<br /><br />-Las crisis que preceden al despertar espiritual.<br />-Las crisis causadas por el despertar espiritual.<br />-Las reacciones posteriores al despertar espiritual.<br />-Las fases del proceso de transmutaci&#243;n.<br /><br />He utilizado la expresi&#243;n simb&#243;lica "despertar" porque &#233;sta sugiere claramente la toma de consciencia de un nuevo campo de experiencia, la apertura de los ojos hasta entonces cerrados a una realidad interna previamente desconocida.<br /><br />Las crisis que preceden al despertar espiritual<br /><br />Con objeto de comprender mejor las experiencias que suelen preceder al despertar, debemos revisar algunas de las caracter&#237;sticas del ser humano "normal".<br /><br />Podr&#237;a decirse de &#233;ste que "se deja vivir" en lugar de vivir. Toma la vida como viene sin preguntarse su significado, su valor y su prop&#243;sito; se dedica a la satisfacci&#243;n de sus deseos personales; busca el disfrute de los sentidos, placeres emocionales, seguridad material o la consecuci&#243;n de la ambici&#243;n personal. Si est&#225; m&#225;s maduro, subordina sus satisfacciones personales al cumplimiento de las diversas obligaciones familiares y sociales que le son asignadas, pero sin buscar la comprensi&#243;n de los fundamentos en que &#233;stas se basan ni de las fuentes de las que proceden. Probablemente se considera a s&#237; mismo como "religioso" y creyente, pero normalmente su religi&#243;n es externa y convencional, y una vez que se ha adaptado a los mandatos de su iglesia y compartido sus ritos, cree haber hecho todo lo que se exige de &#233;l. En resumen, su fe operativa tiene como objeto una &#250;nica realidad, que es la del mundo que puede ver y tocar y, por ello, est&#225; fuertemente apegado a los bienes materiales. As&#237; pues, a todos los efectos, considera esta vida como un fin en s&#237; mismo. Su creencia en un "cielo" futuro, si es que lo concibe, es te&#243;rica y acad&#233;mica, como lo prueba el hecho de que hace todo lo que puede para posponer lo m&#225;s posible su partida para disfrutarlo.<br /><br />Pero puede suceder que este "hombre normal" sea sorprendido, y tambi&#233;n perturbado, por un cambio - s&#250;bito o lento - en su vida interior. Puede ser que ello ocurra despu&#233;s de una serie de desenga&#241;os; no es raro que suceda tras un shock emocional, como el producido por la p&#233;rdida de un familiar querido o de un amigo muy cercano. Pero a veces tiene lugar sin ninguna causa aparente, y en pleno gozo de buena salud y abundante prosperidad. El cambio comienza frecuentemente con un sentimiento creciente de insatisfacci&#243;<wbr />n, de carencia, de "que falta algo". Pero esto "que falta" no es nada concreto y material; es algo vago y huidizo, algo que es incapaz de describir.<br /><br />A esto se a&#241;ade paulatinamente un sentimiento de irrealidad y de vac&#237;o de la vida ordinaria. Los asuntos personales, que previamente absorb&#237;an gran parte de su inter&#233;s y de su atenci&#243;n, parecen retirarse psicol&#243;gicamente a un plano posterior; pierden su valor y su importancia. Surgen nuevos problemas. La persona comienza a preguntarse, por ejemplo, por el sentido de sus propios sufrimientos y los de los dem&#225;s, y por la justificaci&#243;n que puede existir para tanta desigualdad en el destino de los seres humanos.<br /><br />Cuando una persona ha alcanzado este punto, le falta poco para comprender e interpretar de manera equivocada su propio estado. Muchas personas que no entienden el significado de estos nuevos estados de la mente los consideran como fantas&#237;as y divagaciones anormales. Alarmadas por la posibilidad de un desequilibrio mental, se esfuerzan por combatirlos de varios modos, haciendo desesperados intentos para volverse a implicar en la "realidad" de la vida diaria, que les parece que se les est&#225; escapando. Con frecuencia, se lanzan con renovado ardor a la agitaci&#243;n de las actividades externas, buscando nuevas ocupaciones, nuevos est&#237;mulos y nuevas sensaciones. Mediante &#233;stos y otros medios tal vez puedan lograr por un tiempo aliviar su estado alterado, pero no pueden librarse de &#233;l de manera permanente. Contin&#250;a fermentando en el fondo de su ser, socavando los cimientos de su existencia ordinaria, y siendo susceptible de irrumpir de nuevo con renovada intensidad, tal vez despu&#233;s de mucho tiempo. El estado de incomodidad y de agitaci&#243;n se hace cada vez m&#225;s doloroso y la sensaci&#243;n de vac&#237;o interior se vuelve insoportable. La persona se siente distra&#237;da; la mayor parte de las cosas que constitu&#237;an su vida le parece que se desvanecen como un sue&#241;o, y no surge mientras tanto ninguna nueva luz. Es claro que todav&#237;a ignora que &#233;sta existe o no puede creer que alguna vez le iluminar&#225;.<br /><br />Con frecuencia sucede que este estado de agitaci&#243;n interior se vea acompa&#241;ado por una crisis moral. Su conciencia &#233;tica se despierta o se vuelve m&#225;s sensible; aparece un nuevo sentido de la responsabilidad y puede ser que la persona se vea abrumada por un fuerte sentido de culpa. Se juzga a s&#237; misma con severidad y se convierte en presa de un profundo des&#225;nimo, que puede llegar al extremo de considerar la posibilidad de suicidarse. Es como si la aniquilaci&#243;n f&#237;sica le pareciera la &#250;nica conclusi&#243;n l&#243;gica de su creciente sentido de impotencia y desesperanza, de desmoronamiento y desintegraci&#243;<wbr />n.<br /><br />Lo hasta aqu&#237; expuesto es desde luego una descripci&#243;n generalizada de tales experiencias. En la pr&#225;ctica, los individuos difieren ampliamente en sus experiencias y reacciones. Existen muchas personas que nunca alcanzan este estado agudo, mientras que otras llegan a &#233;l casi de repente. Algunas se ven m&#225;s acuciadas por dudas intelectuales y problemas metaf&#237;sicos; en otras, el rasgo m&#225;s pronunciado es la depresi&#243;n emocional y la crisis moral.<br /><br />Es importante reconocer que estas diversas manifestaciones de la crisis tienen grandes similitudes con algunos de los s&#237;ntomas que se consideran como caracter&#237;sticos de los estados neur&#243;ticos y de los estados cercanos a la psicosis. En algunos casos, la intensidad y la gravedad de la crisis producen tambi&#233;n s&#237;ntomas f&#237;sicos, como tensi&#243;n nerviosa, insomnio y otros des&#243;rdenes psicosom&#225;ticos.<br /><br />Por eso es esencial determinar el origen b&#225;sico de las dificultades para enfrentarse correctamente con la situaci&#243;n. Normalmente no es dif&#237;cil hacerlo. Los s&#237;ntomas observados pueden ser id&#233;nticos, pero un examen cuidadoso de sus causas, la consideraci&#243;n de la personalidad global del individuo y, lo que es m&#225;s importante de todo, el reconocimiento de su situaci&#243;n existencial real, revelan la naturaleza y el nivel diferentes de los conflictos subyacentes. En los casos ordinarios, estos conflictos se producen entre los comportamientos "normales", entre &#233;stos y el "yo" consciente, o entre el individuo y el mundo exterior (en especial con las personas m&#225;s cercanas, como los padres, la pareja, o los hijos). <br /><br />En los casos que estamos considerando, sin embargo, los conflictos se producen entre alg&#250;n aspecto de la personalidad y las tendencias y aspiraciones que est&#225;n paulatinamente emergiendo, de car&#225;cter moral, religioso, espiritual o humanitario. No es dif&#237;cil detectar la presencia de dichas tendencias, una vez que su realidad y validez han sido reconocidas, en lugar de haber sido explicadas como simples fantas&#237;as y sublimaciones. De manera general, la emergencia de las tendencias espirituales puede considerarse como el resultado de coyunturas decisivas en el desarrollo o crecimiento de una persona.<br /><br />Existe la posibilidad de una complicaci&#243;n: a veces estas nuevas tendencias emergentes hacen revivir o exacerban viejos conflictos latentes entre diversos elementos de la personalidad. Dichos conflictos, que por s&#237; mismos ser&#237;an regresivos, son de hecho progresivos, porque facilitan el logro de una nueva integraci&#243;n personal, m&#225;s amplia y a un nivel superior, una integraci&#243;n a la que la misma crisis prepar&#243; el camino. As&#237;, las crisis son preparaciones positivas, naturales y, con frecuencia, necesarias para el progreso del individuo. Hacen emerger a la superficie elementos de la personalidad que tienen que ser examinados y cambiados en inter&#233;s del crecimiento posterior de la persona.<br /><br />Las crisis causadas por el despertar espiritual<br /><br />La apertura del canal entre los niveles consciente y supraconsciente, entre el "yo" y el Yo superior, y el torrente de luz, energ&#237;a y gozo que le acompa&#241;a, producen una maravillosa liberaci&#243;n. Los conflictos y sufrimientos anteriores, junto con los s&#237;ntomas f&#237;sicos y psicol&#243;gicos que generaron, se desvanecen a veces con una espontaneidad sorprendente, confirmando as&#237; el hecho de que no se deb&#237;an a ninguna causa f&#237;sica, sino que eran el resultado directo de la lucha interna. En estos casos, el despertar espiritual equivale a una resoluci&#243;n real.<br /><br />Pero en otros casos, bastante frecuentes, la personalidad es incapaz de asimilar correctamente el flujo de luz y de energ&#237;a. Esto sucede, por ejemplo, cuando el intelecto no est&#225; bien coordinado y desarrollado; cuando las emociones y la imaginaci&#243;n est&#225;n descontroladas; cuando el sistema nervioso es demasiado sensible; o cuando la irrupci&#243;n de energ&#237;a espiritual es abrumadora por su intensidad y su car&#225;cter repentino.<br /><br />Una incapacidad de la mente para soportar la iluminaci&#243;n o la tendencia a centrarse excesivamente en s&#237; mismo o al engreimiento pueden producir que la experiencia sea interpretada de manera err&#243;nea o, por as&#237; llamarlo, una "confusi&#243;n de niveles". En este caso, se desdibuja la distinci&#243;n entre verdades absolutas y verdades relativas, entre el "yo" y el Yo superior; entonces, las energ&#237;as espirituales que irrumpen pueden producir el desafortunado efecto de alimentar e inflar el ego personal.<br /><br />La experiencia interior del Yo espiritual, y su estrecho v&#237;nculo con el yo personal, proporciona una sensaci&#243;n de expansi&#243;n interna, de universalidad, y de convicci&#243;n de participar de alguna manera en la naturaleza divina. Pueden encontrarse muchos testimonios sobre este tema -y algunos expresados con t&#233;rminos atrevidos- en las tradiciones religiosas y en las doctrinas espirituales de todas las &#233;pocas. En la Biblia existe la afirmaci&#243;n expl&#237;cita: "Os digo que sois dioses y que todos vosotros sois hijos del Alt&#237;simo". San Agust&#237;n declara: "Cuando el alma ama algo adquiere la cualidad de lo que ama; si son cosas terrenales, se hace terrenal, pero si es a Dios al que ama, &#191;no habr&#237;a de volverse Dios?". La expresi&#243;n suma de la identidad del esp&#237;ritu humano en su esencia pura y real con el Esp&#237;ritu supremo est&#225; contenida en la ense&#241;anza central de la filosof&#237;a Vedanta: Tat Tvam Asi (T&#250; Eres Eso) y Aham evam param Brahman (En verdad Yo soy el Brama supremo).<br /><br />Cualquiera que sea la manera de concebir la relaci&#243;n entre el s&#237;-mismo individual, o "yo", y el Yo universal, tanto si se considera que &#233;stos son parecidos o desiguales, diferenciados o unidos, es esencial reconocer con claridad, y tener siempre presente en la teor&#237;a y en la pr&#225;ctica, la diferencia que existe entre el Yo en su naturaleza esencial -que se ha llamado la "Fuente", el "Centro", el "Ser profundo", nuestro "Apex"- y el peque&#241;o s&#237;-mismo o "yo", habitualmente identificado con la personalidad ordinaria de la que normalmente somos conscientes. El descuido de esta distinci&#243;n esencial conduce a consecuencias absurdas y peligrosas.<br /><br />La distinci&#243;n proporciona la clave de una comprensi&#243;n del estado mental del paciente en cuesti&#243;n, y de otras formas extremas de auto-exaltaci&#243;<wbr />n y auto-glorificaci&#243;<wbr />n. El error fatal de los que caen v&#237;ctimas de estas ilusiones es atribuir al yo personal las cualidades y los poderes del Yo transpersonal o Yo superior. En t&#233;rminos filos&#243;ficos, existe un caso de confusi&#243;n entre la verdad absoluta y la verdad relativa, entre los niveles emp&#237;ricos y los niveles trascendentes de la realidad. No son raros los caso de este tipo de confusi&#243;n entre las personas que quedan deslumbradas por el contacto con verdades demasiado amplias o energ&#237;as demasiado poderosas para que sus capacidades mentales puedan captarlas y su personalidad sea capaz de asimilarlas. El lector podr&#225; sin duda recordar casos de autoenga&#241;os similares, que se dan en bastantes seguidores fan&#225;ticos de diversos cultos.<br /><br />En dichas situaciones es claro que constituye una p&#233;rdida de tiempo discutir con la persona en cuesti&#243;n o ridiculizar su aberraci&#243;n; esto s&#243;lo servir&#237;a para suscitar su oposici&#243;n y su resentimiento. Lo mejor es ser conciliador y, admitiendo la verdad de su creencia en &#250;ltima instancia, se&#241;alarle la naturaleza de su error y ayudarle a aprender c&#243;mo distinguir los diferentes niveles.<br /><br />Tambi&#233;n existen casos en los que la irrupci&#243;n s&#250;bita de energ&#237;as produce un trastorno emocional que se expresa mediante un comportamiento incontrolado, desequilibrado, y perturbado. Esta forma de respuesta se caracteriza por gritos y llantos, el canto y otras explosiones de diversas clases. Si la persona es activa e impulsiva, puede que sea impulsada f&#225;cilmente por el est&#237;mulo del despertar espiritual a jugar el papel de profeta o salvador; quiz&#225; descubra una nueva secta e inicie una campa&#241;a espectacular de proselitismo.<br /><br />En algunas personas sensibles se produce un despertar de percepciones psicol&#243;gicas. Tienen visiones, que ellas atribuyen a seres superiores; tal vez oigan voces o empiecen con la escritura autom&#225;tica, aceptando sus mensajes al pie de la letra y obedeci&#233;ndolos sin reservas. La cualidad de tales mensajes es extremadamente variada. Algunos contienen acertadas ense&#241;anzas; otros son muy pobres o carecen de sentido. Habr&#237;a que examinarlos siempre con gran sentido de la discriminaci&#243;<wbr />n y un juicio prudente, y sin ser influenciados por su origen extraordinario o por ninguna pretensi&#243;n del supuesto transmisor. No se debe atribuir ninguna validez a los mensajes que contienen &#243;rdenes precisas o que exigen obediencia ciega, ni a los que tienden a exaltar la personalidad del receptor.<br /><br />Las reacciones posteriores al despertar espiritual<br /><br />Como ya se ha dicho, un despertar interior armonioso se caracteriza por un sentimiento de alegr&#237;a y de iluminaci&#243;n mental que conlleva una introspecci&#243;n en el sentido y el prop&#243;sito de la vida; despeja muchas dudas, ofrece la soluci&#243;n a muchos problemas, y proporciona una base interna de seguridad. Al mismo tiempo, hace brotar la comprensi&#243;n de que la vida es una, y a trav&#233;s de la persona fluye una efusi&#243;n de amor hacia sus semejantes y hacia toda la creaci&#243;n. La personalidad previa, con sus aristas y rasgos desagradables, parece retirarse al fondo, y un nuevo individuo amoroso y encantador nos sonr&#237;e y sonr&#237;e al mundo entero, deseoso de ser amable, de servir, y de compartir sus reci&#233;n adquiridas riquezas espirituales, cuya abundancia le parece casi demasiado grande para poder contenerla.<br /><br />Este estado de exaltaci&#243;n puede durar un per&#237;odo m&#225;s o menos largo, pero acaba por remitir. Como todo en el universo, la irrupci&#243;n de la luz y del amor es r&#237;tmica. Tras un tiempo, &#233;sta disminuye o cesa, y al flujo le sigue un reflujo. La personalidad fue inspirada y transformada, pero rara vez su transformaci&#243;<wbr />n es permanente o completa. Lo m&#225;s frecuente es que una gran parte de los elementos de la personalidad vuelvan a su estado anterior.<br /><br />Este proceso se clarifica cuando observamos la naturaleza de la experiencia cumbre en t&#233;rminos de energ&#237;as y de niveles de organizaci&#243;n. Pero el experimentar la retirada de las energ&#237;as transpersonales y la p&#233;rdida del estado exultante del ser es por fuerza doloroso.<br /><br />La manera apropiada de tratar con alguien que atraviesa este tipo de crisis consiste en proporcionar a la persona una comprensi&#243;n aut&#233;ntica de la naturaleza de su crisis. Es como si hubiera realizado un soberbio vuelo a la cumbre de la monta&#241;a, se hubiera dado cuenta de su esplendor y de la belleza del panorama que se extiende a sus pies, pero hubiera sido bajado a su pesar, con la triste convicci&#243;n de que el sendero hasta la cumbre tiene que ser recorrido paso tras paso. El reconocimiento de que este descenso -o "ca&#237;da"- es un acontecimiento natural proporciona un alivio emocional y mental, y anima a la persona a emprender la ardua tarea de enfrentarse al sendero de la verdadera autorrealizaci&#243;<wbr />n. Al final, la crisis se supera con la toma de consciencia de que el valor aut&#233;ntico y m&#225;s profundo de la experiencia es que &#233;sta ofrece, como ya he dicho, una "visi&#243;n tangible" de un estado de ser superior y, por lo tanto, un mapa, un modelo ideal hacia donde se puede caminar, y que puede convertirse entonces en una realidad permanente.<br /><br />El proceso de transmutaci&#243;n<br /><br />Esta fase viene despu&#233;s de que se reconoce que las condiciones necesarias que han de cumplirse para el logro superior de la autorrealizaci&#243;<wbr />n son la total regeneraci&#243;n y transmutaci&#243;n de la personalidad. Es un proceso largo y a muchos niveles que abarca diferentes fases: la eliminaci&#243;n activa de los obst&#225;culos a la irrupci&#243;n y actividad de las energ&#237;as supraconscientes; el desarrollo de funciones superiores que han permanecido dormidas o no desarrolladas; y per&#237;odos en los que se puede dejar que el Yo superior act&#250;e, estando receptivos a que &#233;l nos gu&#237;e.<br /><br />Es un per&#237;odo muy azaroso y gratificante, repleto de cambios en los que se suceden la luz y la oscuridad, la alegr&#237;a y el sufrimiento. Es un per&#237;odo de transici&#243;n, una salida de la vieja condici&#243;n sin haber alcanzado todav&#237;a firmemente la nueva; una fase intermedia en la que, como acertadamente se ha dicho, la persona se encuentra como una cris&#225;lida atravesando el proceso de transformaci&#243;<wbr />n hacia la mariposa alada. Pero, en general, el individuo no cuenta con la protecci&#243;n de un capullo para llegar al final del proceso de transformaci&#243;<wbr />n encerrado y en paz. Debe permanecer en el lugar que ocupa en la vida - y esto sucede as&#237;, especialmente en los tiempos que vivimos - y tiene que continuar cumpliendo con sus obligaciones familiares, profesionales y sociales lo mejor que pueda. Su problema ser&#237;a parecido al de un ingeniero que tuviera que reconstruir una estaci&#243;n de tren sin interrumpir el tr&#225;fico.<br /><br />A pesar de los retos de la tarea, a medida que va haciendo el trabajo, es consciente del progreso paulatino y creciente. Su vida est&#225; inspirada por la sensaci&#243;n de que tiene un sentido y un prop&#243;sito, y las actividades ordinarias son revitalizadas y ennoblecidas por la toma progresiva de consciencia de estar situadas en un plan m&#225;s amplio. A medida que pasa el tiempo, adquiere un reconocimiento m&#225;s claro y completo de la naturaleza de la realidad, del ser humano, y de su propia naturaleza superior. Comienza a desarrollar un marco conceptual m&#225;s coherente que le permite entender mejor lo que observa y vive, y que le sirve, no s&#243;lo como medio para guiarse hacia un conocimiento ulterior, sino tambi&#233;n como fuente de serenidad y orden en medio de las circunstancias cambiantes de la vida. Como consecuencia, experimenta una maestr&#237;a cada vez mayor en tareas que le parec&#237;an previamente superiores a sus fuerzas. Actuando cada vez m&#225;s desde un centro superior unificado de la personalidad, armoniza los elementos diversos de su personalidad en una unidad progresiva, y esta integraci&#243;n m&#225;s completa le aporta mayor eficacia y m&#225;s alegr&#237;a.<br /><br />Durante un largo per&#237;odo de tiempo, &#233;stos son los resultados que generalmente se observan a partir de un proceso de transmutaci&#243;n de la personalidad bajo el impulso de las energ&#237;as supraconscientes. Pero el proceso no se desarrolla siempre con tranquilidad absoluta. Y esto no es sorprendente, dadas las tareas complejas que implican rehacer la personalidad en medio de las circunstancias de la vida ordinaria. Como regla general, casi siempre se atraviesan algunas dificultades, y pueden observarse fases temporales en las que se manifiesta justamente lo contrario de lo que acabo de describir. <br /><br />Esto ocurre con frecuencia inmediatamente despu&#233;s de que ha pasado la marea de exaltaci&#243;n, y la persona emprende la doble tarea simult&#225;nea de auto-transformarse y de enfrentarse a las numerosas demandas de la vida cotidiana. Aprender a utilizar las energ&#237;as de este modo toma un tiempo, y puede ser que pase un largo per&#237;odo antes de que puedan realizarse estas dos tareas de una manera equilibrada, y de que sean reconocidas al final como una sola. En consecuencia, no es sorprendente encontrarse con etapas en las que la persona est&#225; tan dedicada a su proceso de auto-transformaci&#243;<wbr />n que su capacidad para enfrentarse con &#233;xito a los problemas y actividades de la vida normal parece haber disminuido. Si se observa desde fuera y se juzga desde unos par&#225;metros ordinarios de eficacia, puede parecer que es menos eficaz que antes. Durante esta fase transitoria, puede que le lluevan juicios injustos por parte de amigos y terapeutas bienintencionados pero no iluminados, y tal vez se convierta en blanco de observaciones punzantes y sarc&#225;sticas acerca de sus "nobles" ideales espirituales y aspiraciones, volvi&#233;ndole d&#233;bil e ineficaz en la vida pr&#225;ctica. Este tipo de cr&#237;ticas suele ser muy doloroso, y su influencia puede suscitar dudas y des&#225;nimo.<br /><br />Estos juicios constituyen una de las pruebas que tal vez haya que enfrentar en el sendero de la autorrealizaci&#243;<wbr />n. Su valor reside en el hecho de que proporcionan una lecci&#243;n para superar la sensibilidad personal, y son una ocasi&#243;n para desarrollar sin resentimiento la independencia interior y la auto-confianza. Deben ser aceptados con alegr&#237;a, o al menos con serenidad, y utilizados como una oportunidad para desarrollar la fortaleza interior. Por otra parte, si las personas que rodean al sujeto implicado est&#225;n iluminadas y son comprensivas, pueden ayudarle enormemente y ahorrarle muchas fricciones y sufrimientos innecesarios.<br /><br />Con el tiempo, esta fase desaparece y la persona aprende a dominar su doble tarea y a unificarla. Pero cuando no se reconocen y se aceptan las complejidades de la tarea, las tensiones naturales del crecimiento que conlleva el proceso pueden verse exacerbadas, durar largos per&#237;odos de tiempo, o volver una y otra vez con una frecuencia innecesaria. Esto ocurre sobre todo cuando la persona se dedica demasiado a su proceso de auto-transformaci&#243;<wbr />n, excluyendo el mundo exterior con una introversi&#243;n excesiva y unilateral. Los per&#237;odos de sana introversi&#243;n son naturales en el crecimiento humano. Pero si se llevan al extremo o se prolongan en una actitud general de retirada de la vida del mundo, la persona puede atravesar muchas dificultades, no s&#243;lo con amigos, compa&#241;eros de trabajo y familiares, impacientes y cr&#237;ticos, sino tambi&#233;n por dentro, ya que la introversi&#243;n natural se convierte entonces en auto-obsesi&#243;n.<br /><br />Pueden surgir dificultades parecidas si la persona no se enfrenta con los aspectos negativos de s&#237; misma revelados en el proceso del despertar espiritual. En lugar de transmutarlos, puede huir de ellos mediante fantas&#237;as internas de haber alcanzado la perfecci&#243;n o mediante soluciones imaginarias. Pero el reconocimiento suprimido de sus imperfecciones reales sigue persigui&#233;ndole, y los que le rodean contradicen sus fantas&#237;as. Bajo el estr&#233;s de esta dualidad es probable que la persona sucumba a una serie de desarreglos psicol&#243;gicos, como insomnio, depresi&#243;n emocional, agotamiento, aridez, agitaci&#243;n mental y ansiedad. A su vez, &#233;stos pueden provocar toda clase de s&#237;ntomas y de perturbaciones f&#237;sicas.<br /><br />Muchos de estos des&#243;rdenes pueden reducirse en gran medida, o ser eliminados totalmente, continuando el proceso de crecimiento con energ&#237;a, dedicaci&#243;n y celo, pero sin identificarse con &#233;l. Este cultivo de un compromiso desidentificado proporciona a una persona la flexibilidad necesaria para el cumplimiento &#243;ptimo de su tarea. El individuo puede en este caso aceptar las tensiones necesarias del nuevo y complejo proceso; puede negarse a caer en la auto-compasi&#243;<wbr />n originada por el perfeccionismo frustrado; puede aprender a mirarse a s&#237; mismo con humor y estar dispuesto a experimentar cambios y a arriesgarse; puede cultivar una paciencia alegre; y puede acudir en busca de ayuda y gu&#237;a a personas competentes, sean terapeutas profesionales, consejeros o amigos sensatos, aceptando sus limitaciones moment&#225;neas.<br /><br />Otras dificultades pueden venir de un esfuerzo personal excesivo para acelerar realizaciones superiores mediante la inhibici&#243;n y la represi&#243;n forzadas de los comportamientos agresivos y sexuales. Intento que s&#243;lo sirve para producir la intensificaci&#243;<wbr />n de los conflictos y sus efectos. Dicha actitud suele ser el resultado de una moral y de unos conceptos religiosos demasiado r&#237;gidos y dualistas. Estos conducen a la reprobaci&#243;n de los comportamientos naturales como "malos" o "pecaminosos"<wbr />. Hoy d&#237;a, un gran n&#250;mero de personas han abandonado conscientemente estas actitudes, pero quiz&#225; est&#233;n todav&#237;a condicionadas inconscientemente por ellas en alg&#250;n grado. Puede ser que manifiesten oscilaci&#243;n o ambivalencia entre dos actitudes extremas: la supresi&#243;n r&#237;gida, o la expresi&#243;n incontrolada de cualquier tipo de comportamiento. Esta &#250;ltima actitud, aunque es cat&#225;rtica, no es una soluci&#243;n aceptable desde el punto de vista &#233;tico ni psicol&#243;gico. Produce inevitablemente nuevos conflictos entre los diversos comportamientos b&#225;sicos, o entre &#233;stos y los l&#237;mites impuestos por las convenciones sociales y por las exigencias de las relaciones interpersonales.<br /><br />La soluci&#243;n reside m&#225;s bien en una reorientaci&#243;n paulatina y en una integraci&#243;n armoniosa de todos los comportamientos de la personalidad; en primer lugar, mediante su propio reconocimiento, aceptaci&#243;n y coordinaci&#243;n y, despu&#233;s, mediante la transformaci&#243;<wbr />n y la sublimaci&#243;n de la parte de energ&#237;a sobrante o no utilizada. Se puede facilitar enormemente el logro de esta integraci&#243;n activando las funciones supraconscientes y encamin&#225;ndose voluntariamente hacia la realizaci&#243;n del Yo transpersonal. Estos objetivos m&#225;s amplios y elevados act&#250;an como un im&#225;n que absorbe la "libido" o energ&#237;a ps&#237;quica invertida en movimientos "inferiores"<wbr />.<br /><br />Una &#250;ltima dificultad, que merece ser mencionada, puede present&#225;rsele a una persona durante los per&#237;odos en los que el flujo de energ&#237;as supraconscientes es constante y abundante. Si no se controla con sensatez, este flujo de energ&#237;a puede desbordar en una excitaci&#243;n y actividad febriles o, por el contrario, puede retenerse sin ser utilizada ni expresada, de manera que, al acumularse, su excesiva presi&#243;n puede causar problemas f&#237;sicos. La soluci&#243;n apropiada es dirigir estas energ&#237;as de manera voluntaria, constructiva y armoniosa hacia el trabajo de regeneraci&#243;n interior, la expresi&#243;n creativa y el servicio &#250;til.<br /><br />El papel del gu&#237;a<br /><br />Estos son tiempos en los que cada vez m&#225;s personas est&#225;n viviendo un despertar espiritual. Por ello, puede ser que terapeutas, consejeros, profesionales del campo de los servicios, as&#237; como personas no profesionales pero bien informadas, sean requeridas para actuar como gu&#237;as y puntos de apoyo de las personas que atraviesan un despertar espiritual. Puede ser &#250;til por esto considerar el papel de los que puedan encontrarse cerca de cualquiera de ellas y algunos de los problemas que pueden surgir.<br /><br />En primer lugar, es importante permanecer consciente de un hecho esencial: mientras que los problemas que se producen durante las diferentes fases de autorrealizaci&#243;<wbr />n puedan ser externamente muy similares a los de la vida ordinaria, y, a veces, parecer id&#233;nticos, sus causas y significado son muy diferentes; en consecuencia, la manera de enfrentarse con ellos debe ser tambi&#233;n diferente. En otras palabras, la situaci&#243;n existencial en ambos casos no s&#243;lo no es la misma, sino que en alg&#250;n sentido es la contraria.<br /><br />Las dificultades psicol&#243;gicas de la persona ordinaria tienen generalmente un car&#225;cter regresivo. Las sufren las personas que no han sido capaces de realizar alguno de los imprescindibles ajustes internos y externos que forman parte del desarrollo normal de la personalidad. En respuesta a situaciones dif&#237;ciles, regresan hacia modos de comportamiento adquiridos en la infancia, o bien nunca han crecido realmente m&#225;s all&#225; de ciertos patrones infantiles, aunque no sean reconocidos como tales.<br /><br />Por otro lado, una gu&#237;a con orientaci&#243;n espiritual, o que posea al menos una comprensi&#243;n y una actitud de simpat&#237;a respecto a los logros y realidades superiores, puede ser de gran utilidad cuando una persona se halla en la primera etapa - lo que suele ser el caso m&#225;s frecuente - de insatisfacci&#243;<wbr />n, inquietud y de tanteo inconsciente. Si &#233;sta ha perdido su inter&#233;s por la vida, si la existencia cotidiana no le atrae, si est&#225; buscando alivio en direcci&#243;n equivocada, recorriendo callejones sin salida, y si no ha tenido todav&#237;a una vislumbre de la realidad superior, la revelaci&#243;n de la causa real de su trastorno y la indicaci&#243;n de la soluci&#243;n esperada - de la salida acertada de la crisis - pueden ayudar enormemente a producir el despertar interior que, en s&#237; mismo, constituye la parte esencial de la resoluci&#243;n.<br /><br />La segunda fase, la de excitaci&#243;n o entusiasmo emocional que el individuo implicado puede manifestar con un apasionamiento excesivo, acariciando la ilusi&#243;n de haber llegado a una realizaci&#243;n permanente, exige una advertencia "diplom&#225;tica" de que su estado de beatitud es forzosamente temporal; hay que indicarle las vicisitudes que tiene todav&#237;a que atravesar en su camino. Esto le preparar&#225; para la aparici&#243;n de la reacci&#243;n inevitable de la tercera etapa, que implica frecuentemente, como ya hemos dicho, una reacci&#243;n dolorosa y, a veces, una profunda depresi&#243;n, cuando la persona "sufre el baj&#243;n" de su experiencia superior. Si ha sido prevenida con anterioridad, se evitar&#225; mucho sufrimiento, dudas y des&#225;nimo. Cuando no ha tenido la ventaja de haber sido advertida, el gu&#237;a puede proporcionar mucha ayuda asegur&#225;ndole que su estado es temporal y en absoluto permanente o desesperado, como puede estar inclinada a creer. El gu&#237;a debe perseverar en informarle de que el resultado gratificante de la crisis compensa la angustia que est&#225; sufriendo, por intensa que &#233;sta sea. Se le puede proporcionar un gran alivio y aliento citando ejemplos de muchas personas que han pasado por una situaci&#243;n dif&#237;cil similar y han salido de ella.<br /><br />En la cuarta etapa, durante el proceso de transmutaci&#243;n - que es el m&#225;s largo y dif&#237;cil - el papel del gu&#237;a es m&#225;s complicado. Algunos aspectos importantes de su labor son:<br /><br />- Aclarar a la persona lo que realmente est&#225; ocurriendo dentro de ella, y ayudarle a encontrar la actitud justa que debe adoptar.<br /><br />- Ense&#241;arle a controlar y dominar sabiamente los comportamientos que surgen del inconsciente, mediante la utilizaci&#243;n experta de la voluntad, sin reprimirlos temi&#233;ndolos o conden&#225;ndolos.<br /><br />- Ense&#241;arle las t&#233;cnicas de transmutaci&#243;n y sublimaci&#243;n de las energ&#237;as sexuales y de las energ&#237;as agresivas.<br /><br />- Ayudarle a reconocer y a asimilar correctamente las energ&#237;as infundidas desde el Ser y los niveles supraconscientes.<br /><br />- Ayudarle a expresar y a utilizar dichas energ&#237;as con amor y en servicios altruistas. Esto es particularmente valioso para contrarrestar la tendencia a la introversi&#243;n y a un excesivo egocentrismo que se produce frecuentemente en &#233;sta y otras fases del auto-desarrollo.<br /><br />- Guiarle a trav&#233;s de las distintas fases de reconstrucci&#243;<wbr />n de la personalidad alrededor de un centro interno superior, es decir, de la realizaci&#243;n de su psicos&#237;ntesis espiritual.<br /><br />A lo largo de este art&#237;culo he subrayado el aspecto m&#225;s doloroso y dif&#237;cil del desarrollo espiritual, pero no deber&#237;a deducirse de ello que los que est&#225;n en el camino de la autorrealizaci&#243;<wbr />n sean m&#225;s propensos a verse afectados por trastornos psicol&#243;gicos que los dem&#225;s hombres y mujeres. Con frecuencia no se da la etapa del sufrimiento m&#225;s intenso. El desarrollo de muchas personas se lleva a cabo de un modo armonioso, de manera que se superan las dificultades internas y se atraviesan las diferentes etapas sin que se produzcan reacciones graves de ninguna clase.<br /><br />Por otra parte, los des&#243;rdenes emocionales o los s&#237;ntomas neur&#243;ticos del hombre y de la mujer ordinarios suelen ser m&#225;s graves, profundos y dif&#237;ciles de sobrellevar para ellos, y de tratar para los terapeutas, que los relacionados con la autorrealizaci&#243;<wbr />n. Frecuentemente es dif&#237;cil enfrentarse a ellos satisfactoriamente - cuando no han sido todav&#237;a activados los niveles y funciones psicol&#243;gicas superiores de estas personas - porque no hay muchos puntos de referencia a los que se pueda recurrir que estimulen el hacer los sacrificios necesarios o aceptar la disciplina requerida para producir los ajustes imprescindibles.<br /><br />Los problemas f&#237;sicos, emocionales y mentales que surgen en el camino de la autorrealizaci&#243;<wbr />n, por graves que puedan parecer, son simples reacciones temporales, subproductos - por llamarlos de alguna manera - de un proceso org&#225;nico de regeneraci&#243;n y de crecimiento internos. Por lo tanto, o bien desaparecen de manera espont&#225;nea, cuando termina la crisis que los ha producido, o bien remiten con facilidad con tratamiento adecuado. Adem&#225;s, los sufrimientos causados por per&#237;odos de depresi&#243;n y por la disminuci&#243;n de la vida interior se ven abundantemente compensados por per&#237;odos de irrupci&#243;n renovada de energ&#237;as supraconscientes, y por la previsi&#243;n de la liberaci&#243;n y del robustecimiento de toda la personalidad que produce la autorrealizaci&#243;<wbr />n. Esta visi&#243;n constituye una poderosa inspiraci&#243;n, una inefable calma y una fuente inagotable de fuerza y valor. Por eso, como ya hemos dicho, es muy &#250;til dar una importancia especial a recordar esa visi&#243;n lo m&#225;s v&#237;vida y frecuentemente que sea posible. Uno de los mayores servicios que podemos hacer s los que luchan en el camino es ayudarles a conservar siempre presente ante sus ojos la visi&#243;n de la meta.<br /><br />De este modo se puede tener una visi&#243;n de antemano y un anticipo del estado de consciencia del Yo autorrealizado. Es un estado de consciencia caracterizado por la alegr&#237;a, la serenidad, la seguridad interna, un sentimiento de poder tranquilo, una comprensi&#243;n clara y un amor radiante. En sus aspectos superiores es la realizaci&#243;n del Ser esencial, de la comuni&#243;n y de la identificaci&#243;<wbr />n con la Vida Universal.<br />
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 <dc:date>2008-02-03T16:01:00+01:00</dc:date>
 <dc:creator>Roberto Assagioli</dc:creator>
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 <title>Ley de la Sustituci&#243;n</title>
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<p align="justify">Del libro de Emmet Fox:"Dale valor a tu vida<br />&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;LEY DE LA SUSTITUCI&#211;N<br />Esta ley dice que la &#250;nica manera de librarse de cierto pensamiento es sustituirlo por otro. No se puede descartar directamente un pensamiento. S&#243;lo puede substitu&#237;rselo por otro. En el plano f&#237;sico no ocurre as&#237;, se puede dejar caer un libro o una piedra abriendo sencillamente la mano y soltando el objeto, pero en el pensamiento, ese recurso no funciona. Si quiere suprimir un pensamiento negativo, la &#250;nica forma de conseguirlo consiste en pensar en algo positivo y constructivo, es como si, digamos, para dejar caer un l&#225;piz, fuera necesario poner una pluma, un libro o una piedra en su mano cuando el l&#225;piz caiga.<br />... Cuando lo invaden pensamientos negativos, no los combata, sino piense en algo positivo. ... a veces los pensamientos negativos parecen asediarlo con tanta fuerza que no puede superarlos, eso se llama un acceso de depresi&#243;n, o de preocupaci&#243;n, o tal vez, un arranque de c&#243;lera. En ese caso, lo mejor es buscar a alguien con quien hablar de cualquier tema o distraerse, ir al cine o al teatro, o leer un libro interesante, una buena novela una biograf&#237;a, o una cr&#243;nica de viajes o algo as&#237;. Si se pone a combatir la marea negativa, lo que obtendr&#225;, probablemente, ser&#225; incrementarla.<br />Preste atenci&#243;n a algo muy distinto, neg&#225;ndose resueltamente a pensar en la dificultad o a recrearla y, m&#225;s tarde, despu&#233;s que se haya alejado completamente del problema, puede regresar con confianza y afrontarlo mediante un tratamiento espiritual.<br />"Pero yo os digo: No resistais al que es malo".<br />Mateo 5:39<br /><br /></p>
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 <dc:date>2008-02-03T15:40:00+01:00</dc:date>
 <dc:creator>Emmet Fox</dc:creator>
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 <title>Ecolog&#237;a emocional</title>
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 <![CDATA[
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify">Dijo <b style="mso-bidi-font-weight: normal">Freud </b>que: "<i style="mso-bidi-font-style: normal">Quien ama sufre, pero quien no ama, enferma</i> ". Os propongo amar sin sufrir tanto, eliminando el dolor evitable producto de nuestra incompetencia emocional. &#191;Acept&#225;is este reto &#191; Estos<span style="mso-spacerun: yes">&nbsp; </span>son los siete principios de <personname productid="la ECOLOGIA EMOCIONAL" /><personname productid="la ECOLOGIA" />la <b style="mso-bidi-font-weight: normal">ECOLOGIA</b></personname /><b style="mso-bidi-font-weight: normal"> EMOCIONAL</b></personname /> que pueden transformar positivamente nuestra relaci&#243;n de pareja.</p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"></p>
<p>&nbsp;</p>
<p></p>
<ol style="MARGIN-TOP: 0cm" type="1">
<li class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify; mso-list: l0 level1 lfo1; tab-stops: list 36.0pt">Ay&#250;date a ti mismo y tu pareja te ayudar&#225;. <b style="mso-bidi-font-weight: normal">EL PRINCIPIO DE AUTONOM&#205;A </b>te propone dar alas a tus ilusiones, a tus sue&#241;os, a tus proyectos&#133;.No esperes a que venga alguien a llenar tus vac&#237;os, a decirte c&#243;mo debes vivir, a solucionar tus problemas o a darte sentido. Tu vida tiene sentido y es tuya, con pareja o sin pareja. No olvides que las personas con mayor poder de seducci&#243;n son las que luchan para ser ellas mismas.</li></ol>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt 18pt; TEXT-ALIGN: justify"></p>
<p></p>
<p></p>
<ol style="MARGIN-TOP: 0cm" type="1" start="2">
<li class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify; mso-list: l0 level1 lfo1; tab-stops: list 36.0pt">No hagas por tu pareja aquello que ella es capaz de hacer por s&#237; misma<b style="mso-bidi-font-weight: normal">. EL</b> <b style="mso-bidi-font-weight: normal">PRINCIPIO DE PREVENCI&#211;N DE DEPENDENCIAS</b> te anima a dejarle asumir sus propias responsabilidades y problemas; a no hablar,<span style="mso-spacerun: yes">&nbsp; </span>pensar o hacer en su lugar; a no anticiparte a sus deseos. No hay que confundir ser generoso con<span style="mso-spacerun: yes">&nbsp; </span>inmiscuirse en la vida del otro.</li></ol>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"></p>
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<ol style="MARGIN-TOP: 0cm" type="1" start="3">
<li class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify; mso-list: l0 level1 lfo1; tab-stops: list 36.0pt">Todo lo que haces por tu pareja tambi&#233;n te lo haces a ti mismo .<b style="mso-bidi-font-weight: normal">EL PRINCIPIO</b> <span style="mso-spacerun: yes">&nbsp;</span><b style="mso-bidi-font-weight: normal">DEL BOOMERANG</b> supone que todo lo positivo<span style="mso-spacerun: yes">&nbsp; </span>y lo negativo que sembramos nos es devuelto con creces. Si lo que sembramos es ego&#237;smo, mal humor, frialdad, queja, resentimiento, des&#225;nimo, desconfianza, celos&#133; el clima emocional de pareja quedar&#225; contaminado, y estos t&#243;xicos nos llegar&#225;n en forma de<span style="mso-spacerun: yes">&nbsp; </span>"<i style="mso-bidi-font-style: normal">lluvia &#225;cida</i>" que arrasar&#225;<span style="mso-spacerun: yes">&nbsp; </span>el amor.</li></ol>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"></p>
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<ol style="MARGIN-TOP: 0cm" type="1" start="4">
<li class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify; mso-list: l0 level1 lfo1; tab-stops: list 36.0pt">No hagas por<span style="mso-spacerun: yes">&nbsp; </span>tu pareja aquello que te gusta a ti: ella puede tener gustos distintos. <b style="mso-bidi-font-weight: normal">EL PRINCIPIO DE RECONOCIMIENTO DE DIFERENCIAS</b> nos recuerda que no somos iguales y que &#233;sta es nuestra riqueza. Se trata de tomarnos tiempo para conocer al otro: qu&#233; sue&#241;a, qu&#233; anhela, qu&#233; le agrada, qu&#233; le ilusiona&#133;.</li></ol>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"></p>
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<ol style="MARGIN-TOP: 0cm" type="1" start="5">
<li class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify; mso-list: l0 level1 lfo1; tab-stops: list 36.0pt">No hagas a tu pareja aquello que no quieres que te hagan a ti. <b style="mso-bidi-font-weight: normal">EL PRINCIPIO</b> <b style="mso-bidi-font-weight: normal">DE </b><personname productid="LA MORALIDAD NATURAL" /><personname productid="LA MORALIDAD" /><b style="mso-bidi-font-weight: normal">LA MORALIDAD</b></personname /><b style="mso-bidi-font-weight: normal"> NATURAL</b></personname /> es universal: no invadas, no grites o maltrates, no juzgas constantemente, no los utilices&#133; &#191;Acaso no te da&#241;an a ti tambi&#233;n esas conductas? Aplicar este principio favorece un buen clima de convivencia, sosiego, y equilibrio.</li></ol>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"></p>
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<ol style="MARGIN-TOP: 0cm" type="1" start="6">
<li class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify; mso-list: l0 level1 lfo1; tab-stops: list 36.0pt">No<span style="mso-spacerun: yes">&nbsp; </span>podr&#225;s hacer ni dar a tu pareja aquello que no eres capaz de hacer ni de darte a ti misma. EL <b style="mso-bidi-font-weight: normal">PRINCIPIO DE AUTOAPLICACI&#211;N PREVIA </b>sirve especialmente para aquellas personas que han sido educadas con el lema "primero los dem&#225;s y, s&#243;lo si queda tiempo, luego yo ". Quien intenta dar lo que no tiene acaba vac&#237;a, frustrada y resentida. S&#243;lo empezando por nosotros mismos podremos dar<span style="mso-spacerun: yes">&nbsp; </span>algo de valor a los que nos rodean.</li></ol>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"></p>
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<ol style="MARGIN-TOP: 0cm" type="1" start="7">
<li class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify; mso-list: l0 level1 lfo1; tab-stops: list 36.0pt">Tenemos el deber de hacer limpieza de las relaciones<span style="mso-spacerun: yes">&nbsp; </span>con las personas que son ficticias, insanas, y que obstaculizan nuestro desarrollo personal<b style="mso-bidi-font-weight: normal">. EL</b> <b style="mso-bidi-font-weight: normal">PRINCIPIO DE LIMPIEZA RELACIONAL</b> est&#225; basado en el respeto. Si nuestra pareja no nos deja ser nosotros mismos, nos contamina, nos asfixia&#133;tenemos el deber de finalizar la relaci&#243;n.</li></ol>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify"></p>
<p></p>
<p></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-INDENT: 36pt; TEXT-ALIGN: justify">Para construir una pareja emocionalmente ecol&#243;gica, una convivencia arm&#243;nica y un buen amor es necesario partir de dos personas aut&#243;nomas, independientes y enteras que se eligen en libertad y con responsabilidad. El crecimiento personal es la base para conseguir el &#233;xito en la pareja. Porque si queremos compartir un camino es preciso tener "un camino para compartir" y, como dijo <b style="mso-bidi-font-weight: normal">Oscar Wide</b>: "<i style="mso-bidi-font-style: normal">Amarse uno mismo puede ser comienzo<span style="mso-spacerun: yes">&nbsp; </span>de un romance para toda la vida</i>".</p>
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 <dc:date>2007-11-16T13:42:00+01:00</dc:date>
 <dc:creator>Mauro Barreto</dc:creator>
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 <title>Los buenos padres</title>
<link>http://saludnaturismovegetariano.zoomblog.com/archivo/2007/10/20/los-buenos-padres.html</link>
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<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt">Los buenos padres no le dan a su hijo todo lo que necesita,<br />&nbsp; Le ense&#241;an que &#233;l es capaz de conseguir lo que quiere.<br />&nbsp;<br />&nbsp; Los buenos padres no buscan hacer feliz a su hijo,<br />&nbsp; Le ense&#241;an que la felicidad depende de cada uno.<br />&nbsp;<br />&nbsp; Los buenos padres no le dan oportunidades a su hijo,<br />&nbsp; Le ense&#241;an a buscarlas, a crearlas y a aprovecharlas.<br />&nbsp;<br />&nbsp; Los buenos padres no le dan a su hijo lo mejor para que sea feliz,<br />&nbsp; Le ense&#241;an a disfrutar y a encontrar lo mejor,<br />&nbsp;&nbsp; a&#250;n en lo m&#225;s sencillo.<br />&nbsp;<br />&nbsp; Los buenos padres no le ense&#241;an a su hijo <br />&nbsp; a superar siempre a los dem&#225;s,<br />&nbsp; Le ense&#241;an a superarse a s&#237; mismo.<br />&nbsp;<br />&nbsp; Los buenos padres no le ense&#241;an a su hijo<br />&nbsp; a decir todo lo que piensa,<br />&nbsp; Le ense&#241;an que lo que pensamos no es la verdad absoluta <br />&nbsp; y que debemos ser cautelosos al expresar nuestras opininiones,<br />&nbsp; teniendo en cuenta los sentimientos de los dem&#225;s.<br />&nbsp;<br />&nbsp; Los buenos padres no le resuelven los problemas a su hijo,<br />&nbsp; Le ense&#241;an a asumir responsabilidad y a aprender de sus errores.<br />&nbsp;<br />&nbsp; Los buenos padres no le ense&#241;an a sus hijos a evitar los fracasos,<br />&nbsp; Le muestran que el fracaso es parte del camino hacia el &#233;xito.<br />&nbsp;<br />&nbsp; Los buenos padres no convencen a su hijo de su importancia<br />&nbsp; en la sociedad,<br />&nbsp; Le ense&#241;an que sirviendo se volver&#225; importante para ella.<br />&nbsp;<br />&nbsp; Los buenos padres no le ense&#241;an a su hijo a ser cr&#237;tico <br />&nbsp; y resentido ante las injusticias,<br />&nbsp; Le ense&#241;an a contribuir en paz y a construir la justicia.<br /><br />&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;</p>
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 <dc:date>2007-10-20T17:45:00+01:00</dc:date>
 <dc:creator>sovenava</dc:creator>
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